Los espacios de trabajo estimulantes y armónicos aumentan la felicidad y la productividad de sus empleados

Todo lo que nos rodea nos influye de la misma forma que nosotros influimos en nuestro entorno. En nuestros lugares de trabajo estamos constantemente recibiendo el efecto de todo lo que nos rodea: la distribución, los colores, las formas, la luz, los materiales y por supuesto el simbolismo; logotipos, imágenes, esculturas, cuadros, el orden y el desorden. Los espacios transmiten sensaciones.

Nuestro entorno es una gran paleta de múltiples elementos y cada uno de ellos desprende un efecto que incide en nuestra psicología, seamos conscientes o no de ello. Los lugares creativos y estimulantes son fuente de salud y armonía y esto repercute de forma positiva en la felicidad de los empleados y en los beneficios de la empresa.

Cada vez más investigaciones demuestran la importancia de los espacios de trabajo para fomentar la creatividad, la motivación y la ilusión de sus empleados.

Uno de ellos es el estudio realizado por IQudo (Academy for creative intelligence) con 550 empleados de varias organizaciones entre 18 y 65 años. Sus conclusiones son claras: el 94% de las ideas creativas no aparecen en el lugar de trabajo. Exponen varios motivos como el estrés, la distracción, falta de motivación, espacio laboral poco estimulante y horarios poco flexibles.

En este estudio se constata que las ideas surgen en lugares llamados de “incubación segura” es decir en lugares donde nos sentimos cómodos, protegidos y relajados. A estos espacios también los llamamos “zonas de poder “y trabajar en ellos aumenta de un 30 a un 40% nuestro rendimiento; nos concentramos más, somos más ágiles, más felices y nos sentimos más lúcidos. En cambio, hay espacios que son auténticos “ladrones” de energía, donde llevar a cabo cualquier actividad se convierte en una dura tarea y acabamos la semana laboral exhaustos.

Los espacios poco estimulantes y sin armonía poco a poco nos van desgastando. Es esa sensación “extra” de estrés y bloqueo que más de uno hemos vivido alguna vez en nuestro entorno laboral. En casa nos sentimos seguros, o deberíamos… sino habría que revisar también nuestro entorno personal, preguntarnos como nos sentimos en él y que podemos hacer para mejorarlo. También nos sentimos con más energía haciendo el deporte que más nos gusta o en un museo, en un concierto o en la naturaleza. Las mejores ideas vienen cuando nos sentimos llenos de vitalidad, seguros y relajados.

Hay otros estudios donde se investiga también la capacidad creativa en espacios sin luz natural versus espacios con vistas o en contacto real o “simbólico” con la naturaleza.

Resumiendo, todos estos estudios confirman que las empresas pueden aumentar el ratio de ideas creativas de sus empleados, así como evitar ciertas bajas laborales relacionadas con el estrés y la depresión, haciendo del lugar de trabajo un sitio inspirador y armónico.

Ante estas conclusiones, no es de extrañar que cada vez más empresas incorporen en su filosofía la “cultura del bienestar” . Estas empresas apuestan por invertir en la creación de ambientes de trabajo que favorezcan la capacidad creativa, la salud, la motivación y las buenas relaciones entre sus empleados. Son empresas con valor añadido, son empresas felices.

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Bibliografía:

  • Make Space – How to set the stage for creative collaboration
  • I wish I worked there de Kursty Groves
  • From WORK place to PLAY space de Pamela Meyer
  • Feng Shui para los negocios de Nancilee Wydra

Astrid Izquierdo
Sincronia Integral